sábado, 1 de marzo de 2014

GENDARME ARGENTINO, a los 91 años se inscribió en la Universidad del Comahue para estudiar abogacía, Alejandro BERNARDO, un ejemplo de voluntad y tezón. Felicitaciones del Prepósito General de la Orden de los Caballeros de Su Santidad el Papa "San Ignacio de Loyola". Cte Pr (R) Prof Dr D Carlos Gustavo Lavado Roqué Ph.D.



Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano 
General Orden de los Caballeros de Su Santidad el Papa 
"San Ignacio de Loyola"

¡¡¡ Felicitaciones Camarada !!!


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 

(dijo Lord Maculay)


Un Gendarme de 91 años que creció en el campo bonaerense, fue gasista y telegrafista, decidió iniciar la carrera de Abogacía, lo que le valió el reconocimiento del gobernador neuquino, Jorge Sapag, y de las autoridades de la Universidad Nacional del Comahue, donde comenzará sus estudios.Se trata de Alejandro BERNARDO, quien decidió cursar estudios universitarios al considerar que esa era “una asignatura pendiente” en su vida.

Bernardo, que se considera un “apasionado lector”, nació el 6 de enero de 1923 en la localidad bonaerense de Ingeniero Thompson, y cursó parte de su educación primaria en la Escuela Nº5. Fue chacarero en el campo bonaerense, donde aprendió “a arar, sembrar y cosechar la tierra”.

Bernardo estuvo casado durante 35 años con una mujer -que falleció- y a la que calificó de “extraordinaria”. Tuvo tres hijos y seis nietos, que lo felicitaron por la decisión de estudiar en la universidad.

En 1946 llegó a la localidad neuquina de ALUMINE, incorporado en las filas de la Gendarmería Nacional como Radiotelegrafista, y el 2 de abril de 1950 fue trasladado a la ciudad de Neuquén.

En Neuquén comenzó a sentir curiosidad por conocer el oficio de gasista, por lo que se capacitó y se inició en esa actividad realizando instalaciones, incluso las de su propia casa.“Trabajaba siete horas diarias de radiotelegrafista y ocho horas de instalador, así estuvo aproximadamente tres años, me quedaba dormido trabajando, estaba pasado de vueltas”, dijo.

Fue presidente de la Comisión Administradora del Círculo de Suboficiales de Gendarmería, e ideó y construyó un hotel para sus camaradas, ubicado en la calle Independencia al 400 de la capital neuquina.

Fue socio fundador de la Asociación de Instaladores de Gas de Neuquén y en 2007 viajó a La Plata para retirar su título de educación primaria, y comenzar la secundaria en un instituto privado, porque su objetivo era estudiar y seguir aprendiendo.

“La primera materia que rendí libre fue Geografía, y la aprobé con un 10”, contó orgulloso, y agregó que se recibió “en dos años y dos meses, con un promedio de 8,80”.

Bernardo que tiene una larga amistad con el fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén, José Gerez quien “me orientó y me incentivó para que estudiara Abogacía, por mi retención y mi memoria”.

Días atrás, se reunió con la rectora de la Universidad Nacional del Comahue, Teresa Vega, y confesó encontrarse “sorprendido” y sentir que “esto es una revolución”, ya que también recibió una carta del gobernador Jorge Sapag, felicitándolo.

Próximamente se radicará en General Roca, en la provincia de Río Negro, a 48 kilómetros de la ciudad de Neuquén, donde se cursa la carrera de Abogacía, y anticipó que buscará “un departamento, como cualquier estudiante”.

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