martes, 29 de octubre de 2013

Fusión de la Casa Imperial Inca con la sangre de los conquistadores. Por S.P.Cab Pbro.Capitán de Fragata Don Alberto Carlos Pita OCSSPSIL.


Quiénes somos 

Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)

La fusión de la casa imperial inca con la sangre de los conquistadores, descendientes la gran mayoría de ellos (como tataranietos o choznos que eran) de los reyes de España y Portugal del siglo XV, la conquista proviene de fines de ese siglo y durante el XVI, como de las familias más tradicionales de España y Portugal como la casa de Loyola a la que pertenecía San Ignacio de Loyola, con la Casa imperial Inca o Azteca, por la cual muchas familias patricias argentinas y de otros países americanos descienden, como también de otros grupos aborígenes, como juríes, diaguitas, guaraníes, etc...lo cuál demuestra fehacientemente que estas familias de gran importancia en tiempos de la colonia como también en la participación de las revoluciones libertadoras americanas, como nuestra Revolución de Mayo y 9 de Julio, y similares en hermanos países americanos de nuestro hemisferio, no son la oligarquía (que sólo fundan su poder en la riqueza plutocrática) sino en una tradición permanente de servicio desinteresado a la Patria, dónde le entregaron vida, sangre, dinero, todo absolutamente, y por ello mismo muchas de ellas están en una situcación económica de clase media, pero que llevan en sus genes la verdadera aristocracia o nobleza, la nobleza que da el haber servido a la Patria, a través de los siglos, en los cargos de máxima responsabilidad política,militar, etc. indudable que cada ser humano, por ser libre, vale por lo que es como persona, por sus virtudes y valores humanos, pero nadie puede negar, la fuerza de la tradción y de los genes, en condicionar en forma positiva, a quienes tienen la gracia de descender de estas familias ilustres a través de los siglos.


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