miércoles, 30 de junio de 2010

Homenaje de la Orden a su Obispo Protector Emérito Monseñor Dr. Benito LAZCANO y CASTILLO





(CHRISTIFIDELIS LAICI,58)




HOMENAJE DEL EXCMO MAGISTER EQUITIUM A SU ANCESTRO Y OBISPO PROTECTOR EMÉRITO
Monseñor Dr Benito LAZCANO y CASTILLO*
19, obispo de Córdoba del Tucuman (1831-1836)

Familia Lascano y San Ignacio de Loyola
.

Nació en Salavina, Santiago del Estero, el 23 de marzo de 1778, hijo de don Hilario de Lazcano y Usandivaras y de doña Andrea del Castillo y Hernandez de León. Se Trasladó muy pronto con su familia a Córdoba, donde hizo sus estudios en la Universidad Mayor de San Carlos, doctorándose en Derecho Canónico. Se orden6 de sacerdote el 20 de agosto de 1801; fue Cura Vicario de Río Tercero, y ocupó después los cargos de Tesorero y Deán de la Catedral de Córdoba y Vicario en sede vacante. Fue designado por S.S. Pío WI Obispo de Comanén in partibus infidelium, y Vicario apostólico de Córdoba el 19 de octubre de 1830. Consagrado en Buenos Aires el 30 de octubre de 1831 por el Obispo Mariano Medrano y Cabrera, tomó posesión de su nuevo cargo en la diócesis el 5 de diciembre de 1831.

Cumplió además con los cargos civiles, como el ser representante de la legislatura de la provincia, Rector del Colegio de Montserrat y diputado al Congreso Nacional. Por conflictos con el gobierno provincial fue desterrado primero a Corrientes, el 9 de abril de 1832, y posteriormente a La Rioja en agosto de 1833.

A la muerte del gobernador Reynafé se restableció la paz. Tanto el pueblo de Córdoba como el de La Rioja
solicitaron el retorno de Monseñor Lazcano a su silla episcopal, adonde retornó el 17 de diciembre de 1835. Continuó gobernándola hasta el 30 de julio de  1836, en que murió a los pocos días de conferirle Su Santidad el Papa Gregorio XVI en el consistorio secreto del 11 de julio de 1836 las bulas de Obispo Titular de Córdoba. Está sepultado en la Catedral de Cordoba.

En 1832, el vicario apostólico, (doctor don Benito Lascano) hizo una protesta contra el gobierno de Córdoba, relativa á su alegada intervencion en sus derechos declarando que. desde su elevación al obispado, habia jurado solemnemente sobre los Santos Evangelios ser fiel y obediente á la cátedra de San Pedro y sus sucesores y defender sus derechos contra todo el que obrare en oposicion á ellos.

En 1836, se publicó en Córdoba un folleto de 11 págs. in folio con el título "Documentos oficiales que prueban el modo estraordinario y satisfactorio como han terminado los trabajos y persecuciones del señor obispo de Comanen y vicario apostólico de Córdova doctor don Benito Lazcano." —Las persecuciones, á que hace referencia el señor obispo de Comanen, terminaron á consecuencia del asesinato del general Quiroga y caida de los Reinafé.

BENITO LASCANO, además de ser el tipo del verdadero Sacerdote, reunía entre otras cualidades que altamente le honraban, á un talento notable, un personal distinguido y una rectitud inquebrantable (2). Gobernó su diócesis con acierto y entereza, refrenando los escesos de algunos sacerdotes que no cumplían sus deberes. El señor Lascano tuvo aviso de que el cura colad i del Rio Cuarto, don Valentín Tisera, no cumplía los deberes en su curato; lo hizo bajar á Córdoba, y hallando mérito para jungarlo, ordenó se procediese así con arreglo al derecho eclesiástico, y el cura fué, pues, constituido en prisión. Los amigos del cura recurrieron al Obispo para que absolviese al acusado. El Obispo fué inflexible.

En represalia por esa firmeza comisionaron al jefe militar don Manuel Antonio Baigorri de la Fuente, para que á hora avanzada de la noche se presentase en casa del Obispo, le intimase el destierro y le hiciese salir en una galera dispuesta de antemano para 'hacer un largo viaje, como que la deportación era á la provincia de Corrientes.

El jefe Baigorri de la Fuente apuraba al obispo para que saliese, y aun llegó á amenazarle: el señor Lascano con toda serenidad le dijo: "descargue Vd. su palo, que ya le pesará."—Baigorri no lo descargó.

El señor Obispo partió para el litoral; llegó al Rosario, donde el gobernador don Estanislao López le habia preparado una pequeña embarcación, en la que pasó á Corrientes. Algún tiempo después volvió al Rosario, llamado por López y regresó á Córdoba, donde permaneció como un mes, pasando en seguida á la Rioja. Aquí formó un tribunal, del que fué juez el doctor Colinas, quien pronunció una excomunion contra los autores de su expulsion, cuya sentencia fué remitida por el Obispo á su comisionado en Córdoba, con las instrucciones, para presentarla, en pliegos cerrados, al cabildo eclesiástico y á las comunidades.

NOTA:

Dr. Carlos Lavado Ruíz y Roqué Lascano:

Por indicación de Mons. Eguía Seguí -Secretario General de la Conferencia Episcopal Argentina- adjuntamos al presente fotografías de Mons. Benito Lazcano y Castillo, conforme nos solicitara.

Le informamos que las mismas han sido extraídas del libro “Obispos de la Argentina ” (1578-2008) de José Luis Batres - Editorial Santa María.

Sin otro particular, le saluda cordialmente
Valeria Retondo
Secretaría Privada
Conferencia Episcopal Argentina

*En este como en alguno de los otros linajes, se ha usado la verdadera ortografía del apellido: Los Lazcano de la Argentina, después de 1810, más o menos suprimieron la preposición “de” y cambiaron la “z” por la “s”. El primer caso es el Bisabuelo del Mágister Equitium, "Don Francisco Javier de Lazcano e Igarzabal" registrando a su hija Como "Vicenta Lascano Hernández" abuela del Excmo  Mágister Equitium General, explicable, y se debe sin duda al deseo de acortar la firma, pese a tentado a las reglas gramaticales que tal decisión significa cuando se trata de apellidos solariegos – como Lazcano_ según lo expresa bien claro la gramática de la Lengua Española.

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