El Instituto Sanmartineano del Perú y la Asociación Cívico Patriótico Libertadores de la Independencia del Perú-Defensores Calificados de la Batalla de Nasca en recuero al 14 de Octubre de 1820

 

14-10-2022. El Presidente del Consejo Directivo 2021-2023 del Instituto Sanmartiniano del Perú, Mg. Juan Augusto Fernández Valle, participó en representación de la organización, en las actividades por el 202 aniversario de la Batalla de Nasca, organizadas por la Asociación Cívico Patriótico Libertadores de la Independencia del Perú-Defensores Calificados de la Batalla de Nasca en coordinación con la Municipalidad de Nasca, contándose con la presencia del Excmo. Señor Embajador de la hermana República Argentina,el enlace de la Gendarmería Nacional Argentina, y del Ejército de Chile. autoridades locales civiles, militares, policiales, políticas y representantes de instituciones. 

El Payo Roqué, (MI TIO ABUELO), el Conde Cordobés. Benjamín Roqué, fue una de las figuras emblemáticas del juarismo no sólo en Córdoba sino también en Buenos Aires, pero no precisamente por su participación política o por el desempeño de cargos públicos relevantes.





Fue conocido y admirado por su enorme capacidad para el entretenimiento colectivo en reuniones sociales y por la brillante y atrapante forma de relacionarse en los ambientes que frecuentaba. Miguel Juárez Celman, presidente de la Nación, lo contó en la nómina de sus acompañantes más allegados, con inclusión en el presupuesto nacional, para cumplir el rol que otros personajes de sus talentos habían desempeñado en las cortes europeas: entretener con gracia indelegable y no carente de refinamientos.

El Payo Roqué, llamado así por su muy rubio cabello, nacido en 1865, perteneciente a una conocida y acreditada familia de Córdoba, llegó a ser figura muy popular en Buenos Aires, ciudad a la que había arribado como uno de los “incondicionales” del presidente. Los que le trataron lo definían como “enemigo irreconciliable del trabajo y del casamiento” que, en sus épocas doradas, vivía de un subsidio presidencial de 400.000 pesos anuales.

Un cronista de La Nación lo presentó como una “maravillosa obra de la ingeniería imaginativa”, pues cada uno de sus gestos valía por todo un poema. Solía presentarse en las reuniones con un espectacular saludo, obra maestra del ademán sólo en él concebible. Bullanguero y sorprendente, era capaz de reproducir las más difíciles onomatopeyas y de relatar las más desopilantes aventuras.

Infaltable en Buenos Aires en lugares como el Jockey Club, Club del Progreso, Círculo de Armas, Confitería del Águila, Café de París o Aus Keller, había frecuentado confianzudamente a Rubén Darío, José Ingenieros, Ricardo Rojas, Miguel Cané y Pedro Goyena, entre otros notables, y realizado más de medio centenar de viajes a Europa y algunos a Estados Unidos. Por cierto, pasajes y estadas no salían de sus bolsillos sino de los de sus acaudalados padrinos, como don Benito Villanueva, caudillo político mendocino y afortunado empresario, quien en su calidad de presidente provisorio del Senado ejerció interinamente la Presidencia de la Nación.

Conoció, frecuentó y hasta convivió con nobles y magnates del mundo. Asumió en sus rumbosos periplos las más diferentes personificaciones: príncipe ruso en Londres, pariente de la casa real italiana en Budapest y, su carta de presentación más habitual, “conde Benjamín de Roqué”, palabras con las que estrechó la mano del rey de Bélgica en un ascensor de París.

En sus salidas, el elegante y regordete cordobés se presentaba generalmente con bigotes en forma de manubrio, lentes con cinta hasta el ojal, corbata plastrón y levita abierta, haciendo marco a su chaleco de piqué. 

Un bastón de Malaca, galera negra y guantes patito finalizaban los detalles de su esmerado refinamiento. Hacia fines de la segunda década del siglo pasado, Enrique Loncan lo describe en su edad madura como de “silueta física inconfundible, amplios bigotes de domador de fieras, apostura bizarra y arrogante que los años han deformado con implacable pronunciamiento abdominal; aspecto de gran señor bien comido y satisfecho en sus estrechos jacquets de Bocconi Fratelli, además de dueño de actitudes que eran admiradas y comentadas en los principales círculos porteños”. 

En una miscelánea, el escribano Eloy Domínguez lo señala como presente en el festejo inaugural de la sede inicial del Colegio de Escribanos de Córdoba, donde habría subyugado a la concurrencia, imitando disparos de bombas, sonidos de una banda de música y el discurso del presidente de una imaginaria Societá di Mutuo Soccorso.


Su presencia en la calle Florida fue proverbial y motivo de la atención de los transeúntes, a tal punto que Ángel D’Agostino y Ángel Vargas, en su versión del tango Shusheta -lunfardismo que puede traducirse como “El elegante”, de los años 40-, incluyeron, con anuencia del autor de la letra -Enrique Cadícamo-, una estrofa que lo menciona como prototipo delcajetilla bien vestido.

Inquieto y relacionado con un mundillo de figuración social, fundó varios periódicos humorísticos como La Roncha, Piff Paff de París y Piff Paff de Buenos Aires, en cuyas páginas hacía escribir a prominentes literatos de la época, ciertamente sin pagarles un centavo e ingresando -a sus arcas- los francos o los pesos de la venta de los esperados ejemplares, dineros que le permitían seguir gozando de la buena vida.

El más egregio silbador de su tiempo, el más sorprendente imitador de sonidos, el más cordial e ingenioso de los conversadores informales, el más gracioso de los narradores de café, murió en una camilla de la Asistencia Pública de Buenos Aires, identificado con algunas dificultades por su último protector, don Benito Villanueva. 

Los enfermeros le habían afeitado el bigote y sin los mostachos era otro. Además, en sus casi 70 años, el rubio cabello se le había encanecido y una mala tintura le quitaba la prestancia de otrora. En su necrológica, La Nación lo evoca del mejor modo: “Nunca una pena. Nunca un exabrupto. Constituía la imagen ideal de la felicidad”.

Fue un amigo fiel y consecuente, demostradamente generoso y, tal vez, el único que siguió leal a Juárez Celman después de su derrumbe político.

Genealogía
Benjamín del Corazón de Jesús Roqué Griera
Apodo : Payo
Nacimiento : 2 Jul 1865, Córdoba, Córdoba, Argentina.
Bautismo : 12 Jul 1865, Catedral Nuestra Señora de la Asunción, Córdoba, Córdoba, Argentina.
Fallecimiento : 1 Oct 1930, Buenos Aires, Argentina.
Padre : Adolfo Roqué González Vélez Sarsfield
Madre : Eusebia Griera Novillo, n. Cir. 1834, f. 11 Jul 1920, Córdoba, Córdoba, Argentina.
Casado : 17 May 1859.

Carlos A. Ighina│Notario. Historiador urbano-costumbrista. Premio Jerónimo Luis de Cabrera.
Nota│Comercio y Justicia 

Foto: https://cuerposocorro.blogspot.com/2020/09/cuando-se-tiraba-manteca-al-techoy.html

Genealogía http://www.genealogiafamiliar.net/getperson.php... 


Este 14 de octubre del 2024 se cumplen 204 años de la Batalla de Nasca, uno de los primeros encuentros bélicos por la Independencia del Perú, en ella combatió mi tio Trastarabuelo el Cnl D MANUEL PATRICIO ROJAS ARGERICH





PUEDO DECIR A TODOS USTEDES QUE 
ESTOY MÁS QUE ORGULLOSO 
DE SER  LO QUE HE QUERIDO  SER " UN SOLDADO"


Mi trastarabuelo el Tcnl Don José María Rojas Argerich, héroe de las dos invasiones inglesas y de las guerras de la Independencia Argentina y Sudamericana, fué hijo de Don Juan de Roxas, y Juana Josefa Argerich (hermana del Cirujano Mayor/Cnl D Consme Argerich, tuvo 12 hermanos.

Entre ellos se destacaron 5 militares, tan distinguidos como valientes como los Olazabal y los Balcarce, los Rojas entraron en la Revolución de Mayo, con el contingente de todos los varones que eran aptos para servirla y sus talentos y sus brazos fueron poderoza ayuda para los intereses generales.

SUS HERMANOS MILITARES GUERREROS DE LA INDEPENDENCIA

Coronel Don Juan Ramón Rojas Argerich

Coronel Don Manuel Patricio Rojas Argerich

Mayor de Sanidad Médico Dr Pedro Nolasco Rojas Argerich

Comandante José Fernando Rojas Argerich

La vida de Manuel Patricio Rojas Argerich, comienza en Buenos Aires en 1792. En 1807 combatió contra los ingleses de Whitelocke. Ingresó en el Regimiento de Patricios en 1810 y junto al coronel Ocampo marchó con la primera expedición del Ejército del Norte, combatiendo en Nasca, Cotagaita, Suipacha, Huaqui, Cochabamba, Nazareno, Cobos,

Estuvo con Belgrano presente en Las Piedras, Tucumán, Salta y Vilcapugio y Ayohuma. Se batió también en Puesto del Marqués y Sipe-Sipe.

Hacia 1819 pasó los Andes a incorporarse al Ejército Unido y con él marchó al Perú. Su espada brilló en Nazca, Acari y Pasco, donde fue nombrado gobernador. Como jefe de Estado Mayor pasó a actuar en la segunda campaña de la Sierra, llegó a ser comandante en jefe de las fuerzas sitiadoras del Callao. Fue nombrado por San Martín secretario de la delegación peruana en Guayaquil.

Es entonces que tiene la oportunidad de participar de un banquete, en el cual ocurre una famosa anécdota.

El Coronel Rojas el 12 de julio de 1822 se halla presente en un banquete dado a Bolívar en la lujosa casa de Luzuriaga, en Guayaquil.

Durante la comida el héroe, atento a la frialdad que imperaba en el ambiente -los rioplatenses no eran muy bien recibidos en el ámbito bolivariano-, mientras se realizaban elocuentes brindis pronunciados por comensales famosos como Sucre, Blanco Encalada, La Mar, Olmedo, Salom y otros más, se puso a estudiar la fisonomía y el carácter del Libertador Simón Bolívar. Las miradas de ambos se cruzaron por varias veces.
Molesto Bolívar por la insistencia de Rojas le preguntó al fin, con ceño fruncido:
-¿Quién es Usted?

Rojas con una sonrisa y tono dulce, le respondió enseguida:

-Manuel Rojas.
-¿Qué graduación tiene usted?

Rojas inclinando el hombro izquierdo y enseñando con el índice la pala de su charretera, le responde:

-Coronel.
-¿De qué país es Usted?

Con el rostro encendido, la sonrisa aparente, la cabeza erguida y tendiendo su mano derecha sobre cuatro o cinco medallas que brillaban en su pecho, contestó:

-Tengo el honor de ser de Buenos Aires.
-Bien se conoce por el aire altanero que representa -respondió Bolívar.

Rojas, centelleantes los ojos, pero en tono de satisfacción, añadió:

-¡Es un aire propio de los hombres libres!

Rojas, terminada la Guerra de Independencia, volverá al país, poniendo su espada al servicio de la Patria en la Guerra contra el Imperio del Brasil.
Enfrentado al rosismo, vivirá el mismo exilio uruguayo de muchos otros, volviendo al país luego de la caída del Restaurador.
Morirá en 1857.

Cuadro pintado por el peruano José Gil de Castro en 1823. Se lo ve a Rojas con uniforme de la infantería peruana, pero con grados y condecoraciones rioplatenses.
Al pie del cuadro, que se halla en el Museo Histórico Nacional, el pintor agregó la siguiente frase:

"Educado en los campos de la gloria. Desde los primeros años de su juventud, Todo lo postergó por la libertad de su patria." 

GRAN abrazo Patricio 



San Ignacio Lazcano de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.





DIEGO LAZKANO/LASCANO/LAZCANO. Religioso defensor de los matrimonios civiles

 




Nació en Tolosa (Gipuzkoa) en 1736. Era hijo del escribano de la localidad, lo que le permitió recibir una educación más amplia de lo habitual en su época.

Se hizo fraile franciscano en el convento de La Bastida (Alava). A lo largo de su carrera eclesiástica se mostró defensor de la iglesia primitiva. Fue crítico con las riquezas de la Iglesia y con su estructura jerárquica, poniendo en cuestión hasta las decisiones de los concilios.

En 1789 es nombrado capellán del convento de las Brígidas de Lasarte. (Gipuzkoa) En esta época fue denunciado a la Inquisición por el párroco de la vecina localidad de Usurbil (Gipuzkoa) "por su afición a las novedades que vienen de fuera", es decir, por haber defendido que la Constitución Civil del Clero adoptada por la República francesa no era contraria a la fe cristiana. Esto le supuso un mes de encierro incomunicado en el convento de San Francisco de San Sebastián y su posterior destierro a Logroño en 1792.

Pero a los dos años, durante la invasión francesa volvía a estar en Lasarte y formaba parte del grupo burgués ilustrado que, encabezado por Romero y Aldamar, colaboró con los revolucionarios invasores. Su mayor delito fue bendecir una serie de matrimonios civiles que se celebraron en Lasarte, por considerar que el matrimonio era un simple contrato y, por lo tanto, un tema que sólo incumbía a instancias civiles y no a la Iglesia. 


Tuvo que exiliarse tras la retirada de los franceses en 1795 y aunque al año siguiente solicitó a Godoy la recuperación de su capellanía no recibió respuesta. Publicó en Bayona varios folletos defendiendo su conducta durante la invasión francesa. Reivindicando el Evangelio y la Iglesia primitiva, defendió su postura al bendecir los matrimonios civiles y justificó su huida por conocer las intenciones de las autoridades españolas y no tener edad de volver a prisión. Su primer folleto recibió la respuesta de otro publicado por José Antonio de Olano, vicario de Zizurkil (Gipuzkoa). Lazcano respondió a este folleto añadiendo a sus anteriores argumentos la distinción entre las decisiones de los concilios y la palabra de la Iglesia. Ya en 1800 José Antonio Carrera publicó en San Sebastián otro folleto titulado Reparos de un anonimo contra lo que ha escrito el presbitero Lazcano sobre el matrimonio. No tardó en responder Lazcano con otro folleto en el que insistía en sus posturas.

Vivió en San Juan de Luz hasta su muerte en 1810.
   

Su obra sufrió la censura de la Inquisición hasta después de su fallecimiento en el exilio. El historiador Marcelino Menéndez Pelayo lo incluyó entre los "heterodoxos españoles" por considerarlo un "desequilibrado hijo del siglo XVIII".

Esta es la razón de que sus trabajos de traducción hayan pasado desapercibidos a pesar de su interés. Destaca entre ellos el que publicó en Tolosa en 1786, Ensayo sobre la nobleza de los bascongados para que sirva de introducción a la Historia general de aquellos pueblos, traducción de la obra publicada por el benedictino francés Dom Sanadon en Pau el año anterior.

 

D Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué- Lascano 
 SOBERANA Compañía de LoyOLA
FUNDADOR 1ER "GENERAL"

FAMILIA LAVADO CÁRDENAS: Doña Josefa Cardenas madre Ana María casada con Miguel LAVADO Cortés, padres de Antonio LAVADO CORTÉS, abuelo de Carlos Gustavo LAVADO CORTÉS y ROQUÉ LASCANO

Que cada hombre recuerde a sus descendientes que ellos también son soldados, que no deben abandonar las filas de sus antepasados ni quedarse...