Córdobers: Caras y caretas cordobesas.¡Voilá, el “Payo” Roqué!.Ramés


Las distintas capas del personaje que nos retiene en esta serie se descubren a través de citas que lo retratan, lo sitúan, lo explican y también lo revelan. Nos enseñan el cénit de noches desveladas de champán en el circuito de “notables” y bohemios.13 DE ENERO DE 2025OR RAMÉS

 

¡Voilá, el “Payo” Roqué! (Tercera Parte)

“S.E. Don Benjamín Roqué ("El Payo")1865-1930 Nieto del Ing. Don Juan Roqué Fruchanson. Hijo de Adolfo Hilario Roqué Gonzalez Vélez Sarsfield. Fué el único amigo que le quedó al Excmo. Señor Presidente de la Nación Don Miguel Ángel Juárez Celman luego de la Revolución de 1890.”

Así da cuenta sobre el Payo esta breve ficha en el blog de Orden Ecuestre de Loyola, en una entrada sobre La Maison Roqué, Francia Saint Foy Le Grand - Luis XIX, dedicada a los blasones de esa familia muy bien representada en Córdoba. Y, efectivamente, emparentada con los Vélez Sarsfield.

Ya crecidita la criatura, que siempre debió luchar contra los kilos de más que le arruinaban la figura, el Payo Roqué le agregaba un dije a la genealogía de su familia. Un desfile de nombres de personalidades son parte de la historia de este personaje entre Buenos Aires y París, sus capitales y escenarios para su lucimiento.

Siempre tuvo más crédito que capital, y mucha suerte. Ya durante el período presidencial de Miguel Juárez Celman le fue asignada una pensión anual de 400.000 pesos fuertes. Luego la historia misma le puso fin a esos días, pero el Payo siguió teniendo banca. El político y ganadero argentino (combinación virtuosa) representante de una fortuna mendocina, Benito Villanueva, hizo tantos buenos negocios que le sobraba plata para mantener las farras del Payo Roqué, y su proyección como personaje cardinal de la noche porteña e incluso parisina. Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, importador de ganado de razas Shorthorn y Aberdeen, el doctor Benito Villanueva (abogado) admiraba y mimaba al Payo. Le dio cargos puramente nominales, le envió cheques salvadores, lo protegió toda su vida y hasta lo reconoció -dicen que con esfuerzo- en la morgue a días de la muerte solitaria. Mención anticipada: para ese fin faltan velas todavía, en el recorrido por ese interesante figura que creó el Payo Roqué para desempeñarse en la vida pública y social. Sí, era el rey de la noche, sin duda, y también debió ser un gran seductor, para lo cual evidentemente tenía las dotes necesarias. Muchas veces citado por memorialistas, historiadores, comunicadores, las menciones aportan focos sobre su aspecto y su indumentaria, o bien sobre sus anécdotas, o sobre la red de amigos y conocidos famosos que eran parte de su órbita. Referido a sus retratos, a aquí va uno de Carlos de Soussens, bohemio europeo renacido en Buenos Aires, que pincelaba así las múltiples cualidades y la pinta del Payo:

“Tan sólo para no humillar a Groussac, Malharro o Yrurtia, no se ha dignado a

meterse a pintor, escultor o escritor. En fin, todo un Pico de la Mirándola, pero

con rubios bigotes de emperador alemán y el facón y la facundia de un cordobés

sans façon.”

Enrique Loncan, abogado, diputado nacional, escritor y periodista que solía firmar como Americus en Caras y Caretas, miembro del círculo de amigos del Payo, lo retrata en 1919, con la atención puesta “en su silueta física inconfundible, en sus amplios bigotes de domador de fieras, en su apostura bizarra y arrogante, que los años han deformado con un implacable pronunciamiento abdominal; en su aspecto de gran señor bien comido y satisfecho en sus estrechos jacquets de Bosconi Fratelli, en sus ademanes y actitudes que envidiaría cualquier «camelot du roi…»”.

Por su parte, el periodista y pensador Emilio Becher, parte de la colorida intelectualidad porteña de 1900, se fijó en el cuadro de elegancia que presentaba Roqué, su “postura arrogante y bizarra que remataba, en sus distintos extremos, en lujosa galera obsequiada por Madame Jeanne, regenta de célebre prostíbulo Hotel París, quien lo alojó a perpetuidad, y en polainas holandesas, éstas un presente de don Benito Villanueva, Senador Nacional, quien lo contrató para que haga las veces de secretario en la capital francesa.”

Nos detengamos a continuación en un testimonio no ya fisonómico, porque no se detiene en su pinta ni en su elegancia, las que inspiraron el prototipo del tango Susheta, de Cadícamo, sino en las estrategias y la soltura con que era capaz de moverse el Payo en todos los ambientes. Este es delineado por el escalpelo poético de Rubén Darío, quien lo conoció en reuniones habituales en la Confitería del Águila y en el “Royal Keller”, donde ambos eran contertulios de gente como José Ingenieros, Ricardo Rojas, Miguel Cané, entre otros. Es notable este recuerdo vivido de cerca por el poeta nicaragüense y que publicaba Caras y Caretas en noviembre de 1912, en varias entregas, con el título de “La vida de Rubén Darío contada por él mismo a Caras y Caretas”. Escribía el visitante, acerca de sus paradas nocturna:

“Yo iba siempre a ver trabajar a mi amigo clown en su pista del teatro «San Martín». Una noche vi allí la demostración del talento especial del «payo» Roque, para ganarse amistades y hacerse simpático, con sus habilidades y maneras, a toda clase de gentes. Había leído, por la tarde, la llegada en su yacht de un potentado inglés, el conde de Carnarvon, Lord Dudley, a quien acompañaba un príncipe indio, Duhleep Sing. En el intermedio de la función del «San Martín» noté en un palco a un joven de tipo británico, acompañado de otro hombre moreno, que tenía en su mano derecha un anillo con estupendo brillante negro. Estaba con ellos uno al parecer secretario. Me encontré con el payo y le dije:

— «¿Ha visto usted al Lord de Inglaterra y al Príncipe de la India?» y se lo señalé en el palco. Cuál no fué mi sorpresa, cuando al continuar la función vi a Roqué sentado en el palco, en risueña conversación con los dos exóticos personajes. Más tarde llegué a casa de Luzio, y como viese, muy pasada la medianoche, movimiento de mozos que subían a los altos con pavos trufados y botellas de champagne, pregunté qué fiesta había arriba, y un camarero me contestó:

— «Son unos príncipes que están de farra con el payo y unas artistas.»”

 

 

 


Cuando las yeguas ya no den más potros...

Ni en Paracho se construyan más guitarras...

Cuando ningún talón sepa ya de espuelas...

Ni acicates ni pialaderas y rodajas...

Cuando no se levante más el polvo...

De la Caballería en una carga...

Cuando ya nadie más comprenda nada...

De regatones, de cujas y moharras...

Cuando ya se hayan ido para siempre...

Los centauros jinetes de mi raza...

Los que por profesión hacían la guerra...

Los que por vocación hacían la Patria...

Los que a la luz del sol daban la vida...

Y a la luz de la luna, serenatas...

Los de historias de amores y amoríos...


Los de sable y guitarra…”

Cuando ya se hayan ido para siempre...

Con la gloria anidada en sus laureles...

Y el último jinete se haya muerto...

Delirando con cargas y trompetas...

Yo sólo sé donde podré encontrarlos...

Con sus cargas, sus potros y sus sables...

Yo sólo sé dónde estarán entonces, 


“Los de sable y guitarra…”

Los hallaré en el cielo de la gloria...

 En el mundo infinito de las almas...

 Porque este mundo les quedó muy chico...

 Para la más cortita de sus cargas...

 Y allá estarán, ¡Dragones en el viento!

 Llevando los relámpagos por sables...

Cruzando nubarrones con sus pencos…

Usando las estrellas por rodajas...

Haciendo trepidar al mismo cielo...

¡Cargando eternamente hacia la nada!

¡Allá estarán, cerca de Dios, muy cerca…!

¡Los de sable y guitarra!

Cte Pr D Carlos Gustavo Lavado Roqué Lascano PhD Oficial de Enlace, Dr Dan J Beninson PhD Presidente de la Autoridad Regulatoria Nuclear ARN.Cte Grl D Timar Musumeci DNG. Firman convenio por la Protección Física de las Instalaciones y transporte de material nuclear.Ley 23554 Art. 31. 

San Ignacio Lazcano de Loyola fue en un principio un valiente militar, pero terminó convirtiéndose en un religioso español e importante líder, dedicándose siempre a servir a Dios y ayudar al prójimo más necesitado, fundando la Compañía de Jesús y siendo reconocido por basar cada momento de su vida en la fe cristiana. Al igual que San Ignacio, que  el Capitán General del Reino de Chile Don Martín Oñez de Loyola, del Hermano Don Martín Ignacio de Loyola Obispo del Río de la Plata, y de del Monseñor Dr Benito Lascano y Castillo, Don Carlos Gustavo  Lavado Ruiz y Roqué Lascano Militar Argentino, desciende de Don Lope García de Lazcano, y de Doña Sancha Yañez de Loyola.


FAMILIA ROQUÉ GÜEMES. Falleció Marietta Güemes Ayerza de Lanusse Tataranieta del General Martín Miguel de Güemes.



Falleció Marietta Güemes Ayerza de Lanusse Tataranieta del General Martín Miguel de Güemes.

El día 8 de febrero de 2026, falleció a los 98 años Marietta Güemes de Lanusse, tataranieta del héroe salteño Martín Miguel de Güemes. Fue una de las últimas descendientes directas del prócer, vivía en Salta, en la histórica finca familiar conocida como La Calavera.

Marietta Güemes Ayerza de Lanusse, inscripta como María Teresa Güemes, nació el 29 de mayo de 1927. Por su sangre corría el mismo ADN que nuestro héroe gaucho, el General Güemes, con orgullo, valentía, generosidad, Marietta y su bajo perfil, fue la que caracterizó su vida con generosidad y con la humildad de las grandes personalidades salteñas.


PRIOR GENERAL ORDEN CABALLEROS AMDG


 REMEMBRANZAS DE CORDOBA

"El chateau Carreras" sigue siendo para muchos cordobeses un estadio de fútbol, auque hace tiempo el estadio se llame Mario Alberto Kempes. Sin embargo, su nombre deviene de Carreras por su dueño (Carreras) y Chateau quiere decir “Casa de Campo”.
A fines del siglo XIX , la zona era conocida como Molino Roqué fue construido entre los años 1869 y 1871 por Adolfo Roqué, en las tierras de su propiedad, a la que llamaban como “Bajo de los Ontiveros”, equipado con tres ruedas hidráulicas, muelas de molienda, cernidores y un amplio tendedero. Fue habilitado en 1872 y su propietario lo explotó hasta el año 1878, en que se lo vendió a la sociedad formada por Enrique Gavier y David Carreras, desde ese entonces la llamaron a la zona , "Molino de Gavier", después "Molino San Javier" y –hasta su expropiación (1972)– "San Jerónimo.
En sus orígenes el predio de la imponente mansión, más bien casco de la estancia, se extendía hasta las barrancas del hoy barrio Cerro de las Rosas por el este; hasta el actual predio del camping municipal General San Martín por el oeste y a El Tropezón (barrio Don Bosco), por el sur
Para muchos, la tranquera de la estancia estaba en lo que hoy llamamos El Tropezón. De allí, cinco caminos –diseñados como futuras avenidas y denominados como los hijos del matrimonio– se abrían y confluían en el casco.
En 1885, Carreras compró la parte de Gavier y comenzó la configuración del parque y la construcción de esta especie de palacete florentino. David Carreras y Ponce de León era empresario, político y estaba casado con Rosario Gavier. A mediados de siglo, la familia Carreras se trasladó a la capital del país y la casona quedó prácticamente abandonada.
La propiedad se dividió en dos: Chateau Carreras (54 hectáreas que incluían la mansión) y San Jerónimo (400 hectáreas junto al río).
El Chateau Carreras pasó a Oscar Carreras Gavier, uno de los hijos del dueño original y, tras su muerte (1924), a su viuda: María Luisa Saavedra Zelaya, quien habitaba la casa todos los inviernos. Así, las instalaciones se mantuvieron en buen estado hasta 1971, año en que falleció María Luisa y pasó a ser propiedad de sus hijos.
Los imponentes muros atesoran una profusa historia que incluye el supuesto enterramiento del tesoro del virrey Sobre Monte como atestiguó Carlos María Carreras Saavedra, uno de los descendientes, al plástico Antonio Seguí. En la búsqueda de ese botín participaron tres grupos internacionales pero sólo encontraron unas viejas monedas y un sable colonial al derrumbar un túnel., Sobre estos túneles también se hablo y mucho, pero hace un tiempo sabemos que constituyeron un sistemas hidráulicos bien diferenciados. El 1º es un túnel para llevar agua como fuerza motriz al molino de Don Adolfo Roqué, que corre bajo la barranca del Complejo FERIAR. El 2º túnel, también hidráulico, pero proyectado para el riego de terrenos. El Suquía alimentaba un lago que los veranos hacía las veces de centro recreativo, a la vez de ser bebedero de animales. Muchas de las dependencias dan a un patio interno en cuyo perímetro un coqueto brocal denuncia el aljibe. Enfrentadas estaban las habitaciones del numeroso personal destinado al servicio que hoy cumplen otras funciones. Durante más de dos décadas en el lugar se dictaron los primeros grados del primario que fue fundamental para chicos de la zona.
Por la expropiación, que se pagó en cuotas, el solar quedó abandonado. Uno de los descendientes de la familia, el martillero Manuel Carreras realizó el remate del mobiliario menos el altar de la capilla que ahí funcionaba y se donó a una orden religiosa. La subasta duró tres días y el castillo quedó vacío durante casi 14 años.
La soledad del entorno y la falta de guardia facilitaron el hurto de objetos de valor como los mármoles de la escalera principal, esculturas, el teléfono de característica "40 Argüello" y otros elementos muy preciados por los anticuarios. Luego llegó el turno de la devastación cuando se arrancaron de cuajo puertas, ventanas y el entablonado.
En 1972 durante el gobierno de facto del general Agustín Lanusse, ocupaba la Gobernación provincial el contraalmirante Guozden a través del cual se ejecutó la expropiación del predio con miras a la construcción de un centro político y administrativo provincial que nunca se concretó. En 1973, con la vuelta de la democracia y durante la gobernación de Obregón Cano, se intentó crear un centro polideportivo y de exposiciones y, en la casa, un museo. En cambio, entre 1975 y 1978 –otra vez sin democracia se construyó Fecor y un estadio mundialista. A su vez, la Municipalidad sistematizó parte de estos terrenos como camping y, en 1979, los designaron parque General San Martín. Entonces no se pensaba en la casona. Con el tiempo, se pensó
como museo, para convertirse en el Centro de Arte Contemporáneo, comenzó a restaurarse en 1987, iniciativa del artista cordobés Antonio Seguí y una fundación -encabezada también por Di Rienzo, Díaz Lucero y Vara- creada para administrarlo. Por estos días la vieja casona forma parte del “Parque Kempes” que se esta convirtiendo en un lugar de esparcimiento para los vecinos y turista.

Córdobers: Caras y caretas cordobesas.¡Voilá, el “Payo” Roqué!.Ramés

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