Nobleza titulada de España. Ducado de Maqueda. El Ducado de Maqueda fue creado por Carlos I en 1529, a favor de DIEGO DE CÁRDENAS Y ENRÍQUEZ, II señor de Maqueda, I Adelantado mayor del reino de Granada.

 XXIII duquesa de Maqueda. Doña Maria del Pilar Paloma de Casanova-Cardenas y Baron. Desde 2011. El Ducado de Maqueda fue creado por Carlos I en 1529, a favor de Diego de Cárdenas y Enríquez, II señor de Maqueda, I Adelantado mayor del reino de Granada.

Diego de Cárdenas y Enríquez era hijo de Gutierre de Cárdenas, VII señor de la villa de Cárdenas, señor de Maqueda, señor de Torrijos y señor de Elche, y de Teresa Enríquez, quién era hija natural de Alonso Enríquez, III Almirante de Castilla, II conde de Melgar que la tuvo con María Alvarado y Villagrán. Diego de Cárdenas y Enríquez († en 1542), I duque de Maqueda, I Adelantado mayor del reino de Granada, VIII señor de la villa de Cárdenas, señor de Maqueda, de Torrijos, de Crevillente, de Elche, etc..
Casó con Isabel Mencía Pacheco de Velasco, señora de Riaza, hija de Juan Pacheco, I duque de Escalona, I marqués de Villena, y de su tercera mujer, María de Velasco, I ( y única) duquesa de Roa. Le sucedió su hijo:
Bernardino de Cárdenas y Pacheco (1490-1560), II duque de Maqueda, duque de Frías, I marqués de Elche.
Casó con Isabel de Velasco, hija de Íñigo Fernández de Velasco y Mendoza, III duque de Frías, IV conde de Haro, y de María de Tovar, I (y única), duquesa de Toro, VI señora de Berlanga. Le sucedió su nieto:
Bernardino de Cárdenas y Portugal (1553-1601), III duque de Maqueda, III marqués de Elche (el II marqués de Elche fue su padre Bernardino de Cárdenas y Velasco, que no llegó a ostentar el ducado de Maqueda. Había casado con Juana de Portugal).
Casó con Luisa Manrique de Lara, V duquesa de Nájera, VII condesa de Treviño, VIII condesa de Valencia de Don Juan, hija de Manuel Manrique de Lara, IV duque de Nájera. Le sucedió su hijo:
Jorge Manuel de Cárdenas y Manrique de Lara (1584-1644), IV duque de Maqueda, V marqués de Elche ( el IV marqués de Elche fue su hermano mayor Bernardino de Cárdenas y Manrique de Lara, que no llegó a ostentar el ducado de Maqueda), VI duque de Nájera, VIII conde de Treviño, IX conde de Valencia de Don Juan.
Casó con Isabel de la Cueva, hija de Francisco Fernández de la Cueva, VII duque de Alburquerque, IV marqués de Cuellar etc.. Sin descendientes. Le sucedió su hermano:
Jaime Manuel de Cárdenas y Manrique de Lara († en 1652), V duque de Maqueda, VII duque de Nájera, VI marqués de Elche, IX conde de Treviño, X conde de Valencia de Don Juan, I marqués de Belmonte, (denominación de Belmonte desde 1622, luego desde 1915 la actual de Belmonte de la Vega Real). Nombrado por Felipe IV como jefe de la expedición que debía de traer a Mariana de Austria desde la frontera alemana a España. Estuvo desterrado en Elche.
Casó con Inés María de Arellano, hija de Felipe Ramírez de Arellano, VII conde de Aguilar de Inestrillas. Le sucedió su hijo único:
Francisco María de Montserrat Manrique de Cárdenas, (cambió el orden de sus apellidos), († en 1656), VI duque de Maqueda, VIII duque de Nájera, VII marqués de Elche, X conde de Treviño, XI conde de Valencia de Don Juan, II marqués de Belmonte. Sin descendientes. Le sucedió la hija de María de Cárdenas y Manrique de Lara, hermana de su padre, por tanto su prima carnal::
Teresa Antonia Manrique de Mendoza (1615-1657), (Teresa Antonia Hurtado de Mendoza y Manrique de Cárdenas), VII duquesa de Maqueda, IX duquesa de Nájera, VIII marquesa de Elche, XI condesa de Treviño, XII condesa de Valencia de Don Juan, III marquesa de Belmonte, VII marquesa de Cañete, IV condesa de la Revilla.
Casó con Fernao de Faro, conde de Vimeiro, en Portugal. Sin descendientes de este matrimonio.
Casó con Juan Antonio de Torres-Portugal y Manrique, II conde de Villardompardo. Sin descendientes de este matrimonio.
Casó con Juan de Borja y Aragón, hijo de Carlos de Aragón y Borja, II conde de Ficallo, y de María Luisa de Gurrea y Aragón, VII duquesa de Villahermosa. Sin descendientes, tampoco, de este matrimonio. Le sucedió un nieto del III duque de Maqueda:
Raimundo de Lencastre y Cárdenas Manrique de Lara († en 1666), VIII duque de Maqueda, IV duque de Aveyro, en Portugal, marqués de Montemayor, IX marqués de Elche, barón de Axpe, de Planas y de Patraix. En 1665 fue promocionado a Capitán General de la Mar Océana participando en algunas misiones contra los portugueses. Vivía en Portugal al producirse la escisión portuguesa de 1640.
Casó con Claire Louise de Ligne. Sin descendientes. Le sucedió su hermana:
María Guadalupe de Lencastre y Cárdenas Manrique de Lara (1630-1715), IX duquesa de Maqueda, X marquesa de Elche, condesa de Montemor, VI duquesa de Aveyro, en Portugal.
Casó con Manuel Ponce de León y Fernández de Córdoba, VI duque de Arcos, marqués de Zahara, V conde de Casares, conde de Bailén. Le sucedió su hijo:
Joaquín Ponce de León Lencastre y Cárdenas († en 1729), X duque de Maqueda, VII duque de Arcos, marqués de Zahara, VI conde de Casares, VII conde de Bailén, XI marqués de Elche, marqués de Montemayor, barón de Axpe, de Planes y de Patraix.
Casó con Teresa Enríquez de Cabrera, hija de Juan Gaspar Enríquez de Cabrera, VI duque de Medina de Rioseco, X conde de Melgar, X conde de Rueda etc..
Casó con Ana María Spínola y de la Cerda, hija de Carlos Felipe Spínola y Colonna, IV marqués de los Balbases, y de Isabel María de la Cerda y Aragón, hija del duque de Medinaceli y de la duquesa de Cardona. Le sucedió su hijo:
Joaquín Cayetano Ponce de León y Spínola († en 1743), XI duque de Maqueda, VIII duque de Arcos, marqués de Zahara, marqués de Villagarcía,IX marqués de Belmonte, conde de Bailén, conde de Casares, marqués de Elche, XIV duque de Nájera, etc..
Casó con María Teresa de Silva y Mendoza, hija de Juan de Dios de Silva y Mendoza, X duque del Infantado, VI duque de Pastrana, duque de Lerma y de María Teresa de los Ríos, hija del III conde de Fernán Núñez. Sin descendientes. Le sucedió su hermano:
Manuel Ponce de León y Spínola († en 1744), XII duque de Maqueda, IX duque de Arcos, marqués de Zahara, marqués de Villagarcía, conde de Bailén, conde de Casares, marqués de Elche, XV duque de Nájera. Soltero, sin descendientes. Le sucedió su hermano:
Francisco Ponce de León y Spínola († en 1763), XIII duque de Maqueda, X duque de Arcos, marqués de Zahara, marqués de Villagarcía, conde de Bailén, conde de Casares, marqués de Elche, XVI duque de Nájera.
Casó con María del Rosario de la Cerda y Moncada, hija de Luis Antonio Fernández de Córdoba y de la Cerda, XI duque de Medinaceli, IX duque de Feria, XI duque de Segorbe, XII duque de Cardona, XI duque de Alcalá de los Gazules, VIII duque de Lerma, etc y de su segunda mujer, María Teresa de Moncada y Benavides, VII marquesa de Aitona etc. Sin descendientes. Le sucedió su hermano:
Antonio Ponce de León y Spínola (1726-1780), XIV duque de Maqueda, II duque de Baños, VIII duque de Aveyro, en Portugal, XI duque de Arcos, XVII duque de Nájera, marqués de Elche, etc. Le sucedió un descendiente de María de Cárdenas, hija del II duque de Maqueda:
Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán (1756-1816), XV duque de Maqueda, VIII duque de Sanlúcar la Mayor, VII duque de Medina de las Torres, VI duque de Atrisco, XI duque de Baena, XIII duque de Sessa, XII duque de Soma, XVI marqués de Astorga, VIII marqués de San Román (antigua denominación), etc..
Casó con María Ignacia Álvarez de Toledo y Gonzaga.
Casó con María Magdalena Fernández de Córdoba y Ponce de León. Le sucedió su hijo:
Vicente Isabel Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo (1777-1837), XVI duque de Maqueda, IX duque de Sanlúcar la Mayor, VIII duque de Medina de las Torres, VII duque de Atrisco, XII duque de Baena, XV duque de Sessa, XIII duque de Soma, etc..
Casó con María del Carmen Ponce de León y Carvajal, IV duquesa de Montemar, VII marquesa de Castromonte, V condesa de Garcíez, hija de Antonio María Ponce de León Dávila y Carrillo de Albornoz, III duque de Montemar, etc.. y de María Luisa de Carvajal y Gonzaga, hija del V duque de Abrantes, VI duque de Linares etc.. Le sucedió su hijo:
Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León (1801-1864), XVII duque de Maqueda, X duque de Sanlúcar la Mayor, IX duque de Medina de las Torres, VIII duque de Atrisco, XIII duque de Baena, XVI duque de Sessa, XIV duque de Soma, V duque de Montemar etc..
Casó con María Luisa de Carvajal-Vargas y Queralt, hija de José Miguel de Carvajal y Vargas, II duque de San Carlos, VI conde de Castillejo, IX conde del Puerto, y de su segunda mujer, María Eulalia de Queralt y de Silva. Le sucedió de su hijo José María Osorio de Moscoso y Carvajal (1828-1881) X marqués del Águila, casado con Luisa Teresa de Borbón, hija del Infante Francisco de Paula de Borbón I duque de Cádiz, y de Luisa Carlota de Borbón Dos-Sicilias, el hijo de ambos, por tanto su nieto:
Francisco de Asís Osorio de Moscoso y de Borbón (1847-1924), XVIII duque de Maqueda, XVIII duque de Sessa, VII duque de Montemar, XI marqués del Águila, XX conde de Trastámara, XVI conde de Altamira.
Casó con María del Pilar Jordán de Urríes y Ruiz de Arana, hija de Juan Nepomuceno Jordán de Urríes y Salcedo, V marqués de Ayerbe, y de Juana María Ruiz de Arana y Saavedra. Le sucedió su hijo:
Francisco de Asís Osorio de Moscoso y Jordán de Urríes (1874-1952), XIX duque de Maqueda, XIX duque de Sessa, XIX marqués de Astorga, XII marqués del Águila, XXI conde de Trastámara, XVII conde de Altamira, Gentilhombre Grande de España con ejercicio y servidumbre del Rey Alfonso XIII.
Casó con María de los Dolores Reynoso y Queralt, XI condesa de Fuenclara.
Casó con María de los Dolores de Taramona y Díez de Entresoto. Le sucedió, de su primer matrimonio, su hija:
María del Perpetuo Socorro Osorio de Moscoso y Reynoso (1899-1980), XX duquesa de Maqueda, XX duquesa de Sessa, IV duquesa de Santángelo, XX marquesa de Elche, XX marquesa de Astorga, XIII marquesa del Águila, XIX marquesa de Ayamonte, XXIV condesa de Cabra, XII condesa de Fuenclara, condesa de Priego, condesa de Nieva, condesa de Lodosa.
Casó con Leopoldo Barón y Torres. Le sucedió su hija:
María de los Dolores Barón y Osorio de Moscoso (n. en 1917), XXI duquesa de Maqueda, XIV marquesa del Águila, XVI marquesa de Montemayor, condesa de Valhermoso, condesa de Lodosa, condesa de Monteagudo de Mendoza, baronesa de Liñola.
Casó con Baltasar de Casanova y de Ferrer, de Valles y de Sarriera, Maestrante de Valencia, Presidente-Protector que fue del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña, de la Casa Marquesal de Puerto Nuevo, Condal de Solterra, y Vizcondales de Illa y de Estoles. Le sucedió, en 2003, su hijo:
Luis María Gonzaga de Casanova Cárdenas y Barón (n. en 1950), "XXII duque de Maqueda", V duque de Santángelo, XXI marqués de Elche, conde de Valhermoso, conde de Lodosa, conde de Monteagudo de Mendoza, barón de Liñola, que casó con la archiduquesa Mónica de Habsburgo-Lorena, hija del archiduque Otto de Habsburgo-Lorena, príncipe heredero de Austria-Hungría y de su esposa, la princesa Regina de Sajonia-Meiningen. Fue desposeído por Sentencia del Tribunal Supremo, de los títulos de duque de Maqueda,de barón de Liñola de Conde de Valhermoso y Conde de Monteagudo de Mendoza, siendo éstos adjudicados, a su hermana mayor:
La actual titular doña María del Pilar Paloma de Casanova-Cárdenas y Barón (n. en 1947), XXIII duquesa de Maqueda,Grande de Españal, XXII Marquesa de Astorga con Grandeza de España Inmemorial, XIX marquesa de Ayamonte, XIV marquesa de la Villa de San Román, XXV condesa de Cabra,con Grandeza de España Inmemorial, (estos dos títulos por designación autorizada de su tío Fernando Barón y Osorio de Moscoso, XVIII marqués de Ayamonte y XXIV conde de Cabra), condesa de Monteagudo de Mendoza, Condesa de Valhermoso, Baronesa de Liñola.
Casó en 1975 en el Castillo de la Rapita con Francisco-José López Becerra Solé y Martín ,Abogado, Comendador de la Orden de Isabel la Catolica, Cruz al Mérito Militar con distintivo Blanco, Comendador de la Orden del Mérito Civil, de las reales academias de Córdoba y Zaragoza, Académico de número de la Academia Andaluza de la Historia. Son sus hijos:
- Soledad Simitria López Becerra y Casanova, Marquesa de la Vega de la Sagra, casada con Javier Linares y de Medina, de la Casa Marquesal de Mejorada, Maestrante de Sevilla y de Ronda; Álvaro López de Becerra y de Casanova, --Conde de Cabra, Marqués de Belfuerte, Vizconde de Iznajar, Grande de España, caso con María Ana Pancorbo y de Rato, nieta de los Condes de Du Quesne, y Mencia López de Becerra y de Casanova, Marquesa del Cenete, Grande de España, casada con Francisco Javier de Saavedra y Rodríguez-Pomatta.



Abogado Don Emilio Cárdenas +, representante permanente del gobierno argentino ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), embajador político de acción y agudo analista global. Por Cte Pr Dr D Carlos Gustavo Lavado Cárdenas y Roqué Lascano

Una figura de acción, que tuvo diálogo directo con las principales potencias del mundo, y un agudo observador del complejo escenario internacional fue el doctor Emilio Jorge Cárdenas.

Como representante permanente del gobierno argentino ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre 1993 y 1996, logró que el país ocupara nuevamente un sillón en el Consejo de Seguridad. Abogado y dedicado a la actividad empresaria, se destacó como un hombre de consulta en política exterior frente a los cambios acelerados del mapa global en las últimas décadas.

Tenía una fuerte personalidad y se destacaba por su oratoria. En noviembre de 1997 fue representante personal del entonces secretario general de la ONU, el ghanés Kofi Annan, en Irak, en tiempos en que el régimen de Saddam Hussein se enfrentaba con la comunidad internacional por las acusaciones sobre la existencia de armas de destrucción masiva en su territorio. Fue, además, embajador en República Dominicana y Guyana.

La función pública

Antes de su salto a la esfera internacional, Cárdenas trabajó como asesor del entonces ministro de Obras y Servicios Públicos del gobierno de Menem, Roberto José Dromi, durante el proceso de reforma del Estado y privatización de empresas públicas, tareas de consejo que luego se extendieron a la actividad privada.

Durante su actuación en los organismos internacionales no mantuvo una fluida relación con el canciller Guido Di Tella. Tuvo, además, algunos cortocircuitos con la gestión de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía, pese a lo cual no perdió la confianza de Menem.

Entre 1974 y 1976 había sido funcionario de la Corporación de Empresas Nacionales, un organismo público dependiente del Ministerio de Economía, que supervisaba a las empresas públicas, en los gobiernos de Juan Domingo Perón e Isabel Martínez de Perón.

Cárdenas asesoró al grupo Roberts en la venta del banco a HSBC, donde continuó como director ejecutivo. Presidió la Asociación de Bancos de la República Argentina, que reunía a los acreedores externos. No aceptó un ofrecimiento de Menem para ocupar la vicepresidencia del Banco Central.

Los banqueros Escasany y Emilio Cárdenas dialogan con monseñor Jorge Casaretto y Juan Pablo Cafiero, entonces vicejefe de Gabinete

La actuación profesional

Emilio J. Cárdenas había nacido en 1944 y estudió en el Colegio Champagnat, donde se recibió con medalla de oro. Se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA), con estudios de posgrado en la Universidad de Míchigan, donde obtuvo un máster en Derecho Comparado) y en las de Princeton y de California.

Su primer trabajo fue en el despacho jurídico Beccar Varela. Después se asoció a Klein, Mairal & Cardenas y años más tarde fue el fundador y socio principal del estudio Cárdenas, Cassagne & Asociados, de reconocida actuación en el campo del derecho. Tuvo especial dedicación a temas empresarios y a cuestiones de arbitrajes internacionales. Colaboró con mucha frecuencia con LA NACION.

Ejerció la profesión de abogado y asesoró a clientes nacionales y extranjeros en temas de derecho internacional, petróleo y gas. Integró directorios de empresas relacionadas con petróleo y gas; transporte marítimo; bancos; seguros; seguros de retiro; servicios médicos; generación y distribución de energía y agricultura, entre otros campos.

En 1999 fue miembro del Comité de Inversiones de la ONU y formó parte del comité internacional asesor del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Entre 2002 y 2004 fue presidente de la International Bar Association, una de las organizaciones jurídicas más prestigiosas del mundo, en la que ocupó distintas funciones. Desde 2005 a 2009 fue copresidente del Instituto de Derechos Humanos.

Ejerció la docencia en la UBA, en la Universidad Católica Argentina y en la Universidad de Illinois. Formó parte, además, del Consejo Académico de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral.

Participó también del Grupo de Trabajo sobre la Inserción de la Argentina en el Mundo, constituido en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), inspirado en discusiones académicas, para mejorar la gestión de la política exterior argentina.

ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DEL LINAJE CÁRDENAS. López de Cárdenas, García. Llerena (Badajoz), p. t. s. XVI – España, s. m. s. XVI. Conquistador, descubridor, expedicionario.Los Cárdenas compartían un pasado, que, aunque no era mítico, se encontraba unido a una gran casa de la nobleza norteña, la de los López de Haro, señores de Vizcaya.


Los linajes de Cárdenas (Duques de Maqueda) y de Haro son antiguas casas nobles españolas con raíces en La Rioja y profunda vinculación a la Reconquista. Cárdenas, de origen toponímico (La Rioja), se vincula con los Señores de Vizcaya (Haro) a través de Sancho López de Haro en el siglo XIII, destacando en la toma de Baeza y en la corte de los Reyes Católicos. 

 Hijo del conde de la Puebla Alonso de Cárdenas y de Elvira de Figueroa. Una rama familiar tuvo el señorío de Cárdenas (La Rioja). 

García fue comendador de Caravaca (Murcia). En fecha no determinada apareció en la Nueva España. 

El primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, llegado en octubre de 1535, recibió al año siguiente, el 24 de julio, a Alvar Núñez Cabeza de Vaca con sus tres compañeros supervivientes y el increíble relato de su expedición por tierras al norte de México. 

Estaba vivo el mito de El Dorado. Se envió al franciscano fray Marcos de Niza, quien se adentró por el actual Estado de Sonora (norte de México) y oyó el relato de una “Tierra nueva”. 

Hacia allá fue y estuvo en la ciudad de Cíbola. Los indios le dijeron que Cíbola era la menor de las “Siete ciudades”. Retrocedió en busca del gobernador de la Nueva Galicia, Francisco Vázquez de Coronado, que había llegado en el séquito del virrey Mendoza, su tío. 

En 1540 oía del franciscano Niza unas fantásticas noticias sobre las “Siete ciudades de Cíbola”. Se comprometió al virrey y se organizó una gran expedición en búsqueda de ese maravilloso país. [...]

 ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DEL LINAJE CÁRDENAS 

Los Cárdenas (Duques de Maqueda) compartían un pasado, que, aunque no era mítico, se encontraba unido a una gran casa de la nobleza norteña, la de los López de Haro, señores de Vizcaya. 

De entrada, podemos señalar que el linaje, cuyo apellido parece que procedía de una villa riojana, arrancó, entre finales del siglo XII y principios del XIII a partir de Lope López de Haro, segundogénito de Lope Díaz de Haro, IX Señor de Vizcaya y señor de Nájera, lo que determinó la similitud del escudo de armas que adoptaron con el blasón de los Haro, según se analizará más adelante . 

Las primeras etapas Como suele ser habitual, el arranque de la estirpe de Cárdenas resulta un tanto oscuro. Algunos autores sitúan su “solar antiguo en las montañas y de allí baxaron a Castilla y poblaron cerca de Nájera en un lugar que hoy se llama Cárdenas”. 

Fernández de Oviedo, más explícito, lo encuadra en las “montañas de Jaca, donde se juntan Aragón e Cataluña” y según un libro de armas que el cronista encontró, “los Cárdenas fueron dos hermanos y uno quedó en Aragón sirviendo al rey Jaime y el otro vino a Castilla para servir a don Fernando III”. 

Se trata, por tanto, de no ticias y retazos del linaje que no parecen ser contradictorios si tenemos en cuenta que, en 1172, Lope López de Haro, contrajo matrimonio con doña María, señora de Almenara y Miranda de Ebro, hija de Armengol, Conde de Urgel y de la Condesa doña Dulce, Infanta de Aragón, uno de cuyos hijos fue Sancho López de Cárdenas, primero del nombre. 

Teniendo en cuenta la situación de los señoríos de la madre y su procedencia, parece posible que los descendientes de la pareja procedieran de otra zona y acabaran en la Rioja, cerca de las posesiones de la familia de su padre. 

En todo caso, las circunstancias en que esta familia tomó como apellido el toponímico de la villa riojana resultan más que confusas. 

En ninguna de las fuentes consultadas se indica en qué momento y si realmente, la villa se convirtió en señorío del nuevo linaje, aunque sabemos que en esta época los señores de Vizcaya lo eran también de Nájera, muy cerca de Cárdenas . 

El fundador: Sancho López de Cárdenas Nacido en el reinado de Alfonso VIII, alcanzó su madurez en el de Fernando III, y puede ser considerado como el tronco del linaje5 . 

Unido en matrimonio con Teresa González, tuvieron por hijos a Lope Sánchez, Gonzalo Sánchez, Sancho López, Rui Sánchez y Juan Sánchez de Cárdenas, participantes destacados en la conquista de Baeza, en 1227, en reconocimiento de lo cual se denominó “monte de Cárdenas” al lugar que les asignaron para atacar la ciudad, quedando testimonio de sus armas en la figura de dos lobos cárdenos en campo de oro, en el arco del Alcázar de la villa, junto con las de otros linajes . 

Este hecho puede ser considerado, por tanto, como el evento en que empieza a destacarse el apellido Cárdenas, momento tras el cual algunos de los hermanos se asentaron en Baeza, mientras el resto acudió a la conquista de Córdoba, donde fijaron su residencia8 . 

En todo caso, uno de los primeros testimonios documentales sobre este personaje nuclear, Sancho López de Cárdenas, es diez años posterior, de 1237, fecha o en la que es mencionado como testigo en un contrato de compraventa, del que aparecía como fiador el rey Fernando III. 

A partir de este punto, existen ciertos problemas para determinar cuál de todos los hermanos continuó la línea que desembocaría más adelante en don Gutierre de Cárdenas: bien el primogénito Lope Sánchez, según algunos autores10; o Rui Sánchez de Cárdenas, según opinión mayoritaria11. 

De las dos hipótesis nos parece más correcta la segunda, fundamentalmente porque la primera presenta un vacío generacional, ya que indica como descendiente de Lope Sánchez de Cárdenas, en la primera mitad del s. XIII, a Garci López de Cárdenas, que vivió bien entrado el siglo XIV. 

Las generaciones siguientes La línea de la familia continuó en la persona de Rui Sánchez de Cárdenas, uno de los infanzones conquistadores de Baeza, que recibieron posesiones en su repartimiento12. Sin embargo, tras participar en la conquista de Córdoba, junto con su primo Diego López de Haro, XII señor de Vizcaya, fijó en su residencia en dicha ciudad. Casado con Teresa Sánchez de Peralta, tuvieron por hijos, además del primogénito Sancho, a Pedro Ruiz y Juan Ruiz de Cárdenas, que vivieron durante los reinados de Alfonso X y Sancho IV1. 

Sancho Ruiz de Cárdenas fue, por primogenitura, el continuador de la línea familiar, siendo sucedido, a su vez, por su hijo Lope Sánchez de Cárdenas, coetáneo de Fernando IV y de Alfonso XI, y padre, a su vez, de Garci López, personaje del que contamos con más información. 

En la siguiente generación, el linaje contó con Garci López de Cárdenas como nuevo “pariente mayor”. En lo referente a su trayectoria político-militar, sabemos que estuvo presente en diversos acontecimientos bélicos de importancia, como la defensa de la ciudad de Córdoba en el año 1367, tomando partido por don Enrique de Trastámara, frente a las fuerzas de Pedro I y el rey de Granada14. 

Determinados testimonios lo sitúan como regidor en dicha urbe en 138315. 

Uno de los hechos de mayor relieve en su trayectoria particular, y en la del propio linaje, se relaciona con el inicio del proceso de inserción en la caballería de órdenes militares, que, en este caso se concretó en la orden de Calatrava, aunque más adelante, en el siglo XV sería la de Santiago la que sirvió a sus miembros como instrumento de ascenso social. Ya dentro de la orden, durante el maestrazgo de Pedro Muñiz Godoy, desde 1369 hasta 1384, llegó a ocupar posiciones importantes, ejerciendo la relevante dignidad de clavero. 

Además, encontramos otras referencias suyas en un privilegio del maestre calatravo del año 136917, así como en el bulario de la orden, donde aparece como lugarteniente en el Campo de Calatrava en el año 138218. 

Todo indica que algunos parientes debieron de integrarse entre los caballeros calatravos, como parece el caso de un tal Pedro Muñiz de Cárdenas, comendador de Mudela, bajo el maestrazgo de Gonzalo Núñez de Guzmán y, posteriormente comendador de Sabiote y lugarteniente en el Campo de Calatrava, todo ello entre 1385 y 140419. 

Más allá del posible comportamiento nepotista de Garci López, lo cierto es que con él se sentaron las bases del proceso por el que los Cárdenas supieron servirse de las posibilidades que este tipo de instituciones ofrecían a quienes se integraban en ellas, para consolidar su patrimonio y lograr su ascenso social. 

En el caso de Garci López de Cárdenas, de hecho, la dignidad de la clavería, la segunda en importancia en el esquema organizativo de la orden de Calatrava, le permitió percibir elevadas rentas, convirtiéndose, por tanto, en el primer personaje de la línea familiar con cierta relevancia y poder. 

Antes de tomar el hábito calatravo, contrajo matrimonio con María Ruiz de Haro, según se indica en la crónica de Rades: “fue primero casado y tuvo hijos en Ocaña. 

Nieto suyo fue don García López de Cárdenas, padre de don Alonso de Cárdenas maestre de Santiago”. 

Llegados a este punto, es necesario hacer una pequeña referencia a su vinculación con Ocaña, como lugar de residencia. 

Al parecer, fue el primer miembro de la familia que residió en dicha villa –donde probablemente su esposa tuvo residencia y hacienda, y allí nacieron sus hijos, hasta que, tras enviudar, ingresó en la orden de Calatrava. 

El Nobiliario de Haro también asegura que se casó en Ocaña en donde “moraban muchos caballeros que andaban en la Corte de los maestres de Santiago”, algo que sin duda animó a que sus sucesores se inclinaran por esta orden. Su hijo y sucesor en la jefatura del linaje fue Lope Ruiz de Cárdenas, cuya presencia se confirma en algunas escrituras de 138024. 

Participó en las incursiones habituales contra el reino de Granada efectuadas por don Fernando de Antequera; así, sabemos que, a pesar de que por estas fechas ya debía de ser de edad bastante avanzada, estuvo presente en la toma de Zahara y en Setenil, y por ello, aparecía en el reparto de los pertrechos de guerra para su traslado. 

Garci López de Cárdenas: la vinculación a la orden de Santiago y la escisión de la estirpe 

En la generación siguiente, el linaje continuó su vinculación con las órdenes militares, pero con un importante matiz: en adelante la inserción se llevaría a cabo en la de Santiago. 

No cabe duda de que dicha orden se convirtió en una referencia para la constitución del linaje de los Cárdenas, sirviendo de elemento cohesionador en el interior, así como de plataforma de promoción y de identificación en su entorno sociopolítico. 

Muchos de sus miembros ocuparon durante el siglo XV diversas encomiendas, y en algunos casos, llegaron a acceder a cargos de la máxima relevancia. 

Como fuente de riqueza y patrimonio, la pertenencia a dicha institución se convirtió en un importante recurso de promoción para miembros de la nobleza media y sobre todo para los segundones, apartados de la herencia familiar en favor del mayorazgo del primogénito; así, los caballeros de las órdenes se forjaban un patrimonio, entre otras cosas, con las rentas de las encomiendas, a cambio de algunas obligaciones, como contribuir con un número determinado de lanzas cuando se solicitaba y tributar la décima parte a los conventos mayores. 

Como bien sabemos, durante el siglo XV se afianzó el proceso de patrimonialización y el gobierno de las distintas encomiendas habitualmente pasaba de padres a hijos, de tal modo que las diferentes familias definían sus zonas de actuación e intentaban controlar las encomiendas más cercanas a sus señoríos y parcelas de poder. Las alianzas matrimoniales y las redes clientelares entre la nobleza de estatus medio y bajo de las ciudades se convirtieron en la forma de conseguirlo.

Precisamente es esta estrategia la que puso en práctica el linaje en estudio, desde principios del siglo XV, que llegaría a su culmen después, durante la titularidad de Gutierre de Cárdenas En las últimas décadas del siglo XIV, el nuevo cabeza de linaje, tomó el hábito de Santiago, iniciando la presencia de los Cárdenas en dicha orden, que no haría otra cosa que afianzarse en el futuro, hasta tal punto que Salazar y Castro llegó a afirmar “a mi parecer, no habrá otra familia que haya tenido tanto ilustres hijos en una Orden sola”28. 

Efectivamente, desde estos momentos estarían estrechamente vinculados a la institución santiaguista, pasando a convertirse en una de las familias con más miembros en sus filas. 

Nos consta que, en 1387, era comendador de Socovos, tras lo cual fue nombrado, según se hace constar en la crónica de Rades, “comendador mayor y treze”. 

En ese año, con motivo del fallecimiento de Garci Fernández de Villagarcía, maestre de la orden, fue elegido para el maestrazgo Lorenzo Suárez Figueroa, siendo designado Garci López de Cárdenas para la relevante dignidad de comendador mayor de Castilla. 

Como titular de la encomienda albaceteña de Socovos, que ocuparía hasta 141432, participó en las luchas contra los musulmanes y sabemos que su presencia fue incluso solicitada por el mariscal de Castilla, Fernán García de Ferrera, para dirigirse el 9 de febrero de 1407 a la ciudad de Vera “por ver si fallarían ay pelea con los moros que dezían que estaban ay juntos”33. Los cristianos asentaron el Real, talaron las huertas de Vera y la atacaron por las tres puertas que tenía la ciudad, en una batalla, en la que, por desgracia, falleció su hijo Lope Ruiz de Cárdenas.

Nobleza titulada de España. Ducado de Maqueda. El Ducado de Maqueda fue creado por Carlos I en 1529, a favor de DIEGO DE CÁRDENAS Y ENRÍQUEZ, II señor de Maqueda, I Adelantado mayor del reino de Granada.

CUERPO SOCORRO ARGENTINO  -  SOBERANA COMPAÑÍA DE LOYOLA PRIMER OFICIAL DE COMUNICACIONES DE LA GENDARMERÍA NACIONAL ARGENTINA DIPLOMADO EN ...