Iniciativas Internacionales Jesuitas: Universidad de Seattle y Fundación Cultural San Fedele. Dos instituciones jesuitas que están promocionando iniciativas en relación con la ecología.




Quiénes somos 

Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)


Dos instituciones jesuitas están promocionando iniciativas en relación con la ecología y que pueden ser muy interesantes para los lectores de Ecojesuit. Estas iniciativas las promocionan respectivamente la Universidad de Seattle  en Seattle, Washington, EEUU y Aggiornamenti Sociali  Aggiornamenti Sociali ) en Milán, Italia. El Centro para la Justicia Medioambiental y la Sostenibilidad  de la Universidad de Seattle celebrará la conferencia Just Sustainability: Hope for the Commons que tendrá lugar en Seattle entre el 7 y el 9 de Agosto de 2014.

La Justicia medioambiental y sostenibilidad (JMS) están inexorablemente conectadas. La verdadera sostenibilidad sólo se puede lograr cuando todas las comunidades tienen asegurado un aire saludable, el agua, los alimentos, los espacios verdes, y cuando todas las personas tienen una participación significativa en el desarrollo, implementación y aplicación de las leyes y regulaciones ambientales y políticas. La conferencia tiene como objetivo hacer hincapié en la investigación JMS en una amplia variedad de disciplinas, para construir una red de JMS entre las instituciones jesuitas, para inspirar el trabajo de JMS a través de las artes, y fomentar conversaciones interdisciplinarias, sobre todo entre la investigación y la docencia

La fecha límite para el envío de resúmenes de artículos para la conferencia es el 27 de enero de 2014, y para más información general, y aquellos que estén interesados pueden chequear CEJS conference website.   Para más información sobre la petición de artículos, se puede consultar la página CEJS Call for Papers. La segunda iniciativa está relacionada con la Exposición Universal de Milán o Expo Milano 2015 que tendrá lugar entre el 1 de mayo hasta el 31 de octubre de 2015 con el tema Alimentando el planeta: Energía para la Vida. Para tratar este tema, la Fundación Cultural jesuita San Fedele (con sus revistasAggiornamenti Sociali y Popoli), en colaboración con otros socios (Archidiócesis de Milán, Cáritas Ambrosiana, Cáritas Internationalis, Cáritas Italia, Expo Milano 2015 s.p.a., Fondazione Lanza and Intervita) está promoviendo una serie de tres seminarios entre octubre y noviembre de 2014.

Los siguientes temas de los seminarios se centran en: Alimentos, Medioambiente y estilos de vida; El derecho a la alimentación, alimentación y derechos; Comida, culturas y religiones.

Se ha abierto la convocatoria para recibir artículos (en italiano e inglés) que aborden los temas arriba mencionados, y se espera contribuciones de personas expertas en estos campos, especialmente del mundo académico y de las ONGs. Se esperan trabajos rigurosos tanto en italiano como en inglés, bien argumentados y dirigidos a un público en general. Los trabajos de los seminarios serán publicados y presentados en un evento específico organizado durante la Expo Milano 2015 colectivamente.

Los resúmenes de los artículos (máximo de 4.000 caracteres) y un breve CV del autor (máximo de 2.000 caracteres) tiene que ser enviado a San Fedele EXPO 2015 a través del email: expo2015(at)sanfedele.net no más tarde del 31 Enero 2014.


UNIVERSIDAD JESUITA - PARADIGMA EDUCATIVO - EXCELENCIA ACADÉMICA - CARÁCTER IGNACIANO.





Quiénes somos 

Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)



Es conocido que Ignacio de Loyola no era un académico, ni tuvo como primera opción vital la vida académica. Debido a sus reiterados conflictos con la Inquisición, decide iniciar sus estudios universitarios con una finalidad clara: tener la solvencia académica necesaria que respalde su palabra acerca de Dios. Con ese objetivo emprende sus estudios en Alcalá, Salamanca y en Sorbona (París). Su título universitario será la herramienta que lo habilitará para hablar de Dios con fundamento en un mundo complejo y cada vez más plural.

Al fundar la Compañía de Jesús, tiempo después, tampoco pensó en que los jesuitas se dedicaran al mundo universitario. Su visión de la Compañía era la de una orden misionera que no debía tener instituciones propias, ni educativas, ni religiosas. La Compañía de Jesús debía ser una especie de “caballería ligera”; una orden religiosa que llegara allí donde otros no podían hacerlo, para anunciar la Buena Noticia de Jesucristo.

Sin embargo, la realidad le vuelve a torcer el rumbo. Ignacio recibe numerosos pedidos para que los jesuitas acepten colegios y funden universidades. Así, después de un discernimiento que tiene en cuenta la realidad, en 1548 (recién ocho años después de la fundación de la orden), la Compañía funda el primer colegio (Colegio de Mesina). Al poco tiempo funda la primera universidad. Lo hace porque descubre la potencialidad de una institución de las características de una Universidad para anunciar la Palabra de Dios.

Ignacio, discípulo de la realidad 

Como se ve, Ignacio tenía unos planes, pero la realidad le fue mostrando otra cosa. Primero, que el estudio era fundamental para hablar de Dios con fundamento y lucidez en un mundo complejo y plural, Y segundo, que las Universidades son un medio privilegiado para anunciar la palabra de Dios en ese mundo. La Universidad es vista por la Compañía de Jesús, como el lugar en el que confluyen los saberes, el espacio de diálogo desde la fe, con la cultura y con la reflexión acerca de la vida de los pueblos y de las personas.

Ignacio fue un gran discípulo de la realidad, animado por su profunda convicción de que Dios habla en la realidad. Sostenía que Dios le iba guiando como un maestro a su alumno, enseñándole. Y esa enseñanza provenía de la pedagogía de la realidad.

Esa afición por la realidad la heredamos los jesuitas de Ignacio de Loyola. Y aprendimos también los jesuitas a la luz de nuestra tradición cristiana, que Dios tiene rostro humano, por eso nada de lo humano nos es ajeno.

Y leyendo el Evangelio hemos descubierto además, que Dios se identifica particularmente con los rostros de los pobres y los sufrientes. Por eso nuestros estudios y nuestras instituciones universitarias tienen una finalidad clara: ayudar a liberar a los pobres de su opresión y secar las lágrimas de los sufrientes.

La misión de la Universidad Jesuita no se mide entonces sólo por la cantidad de doctores (algo importantísimo), ni sólo por la cantidad de investigadores o de papers publicados (algo que también es clave), sino por su capacidad de generar personas capaces de transformar la sociedad en un lugar más humano, en el que el rostro humano de Dios resplandezca.


Finalidad de la Universidad Jesuita 

Ignacio Ellacuría decía en uno de sus discursos universitarios que “El sentido último de la universidad y lo que es en su realidad total debe mensurarse desde el criterio de su incidencia en la realidad histórica, en la que se da y a la que sirve”.

Si aceptamos este sentido último para la universidad, entonces debemos plantearnos con claridad algunas cosas: el horizonte que nos inspira; cuál es el campo en el que se da la acción universitaria; el método de incidencia en la realidad; la actitud de la Universidad ante la sociedad y, por último, la finalidad de la acción universitaria.

El horizonte de nuestra actividad universitaria es incidir en mejorar la vida de las grandes mayorías oprimidas y sufrientes, ese es el horizonte que debe animar la formación de profesionales, la producción de conocimiento y la vinculación de ese conocimiento con la realidad. Es el rostro del Dios sufriente en la humanidad sufriente y expectante, el horizonte último de cada clase, de cada investigación, de cada paper publicado, de cada transferencia tecnológica, de cada acción de proyección social de la Universidad.

El campo en el que se da la actividad universitaria es el campo de la cultura. Cultura entendida no desde el sentido clasista, sino como el modo en que los seres humanos afrontamos la vida y la muerte. La Universidad —en palabras de Ellacuría— debe hacer de sus miembros “cultivadores racionales de la realidad”.

El método eficaz de la acción universitaria es la palabra. Creemos en la fuerza de las palabras. Toda reflexión filosófica, politológica, pedagógica, epistemológica se construye de palabras. Las palabras evocan realidades. “Por la palabra fueron hechas todas las cosas”, afirmamos los cristianos. Pero no es cualquier palabra. Es una palabra universitaria. Por lo pronto debe ser una palabra sólida y eficaz. La solidez y eficacia de esa palabra se apoyan, ante todo, en que tenga racionalidad y cientificidad. En nuestra cultura el saber es cada vez más un poder, sobre todo si ese saber es por su propia naturaleza, efectivo. Y el saber universitario será efectivo cuando proponga las mejores y más eficaces soluciones a los problemas apremiantes de la sociedad, en particular de los sectores más vulnerables y vulnerados.

La actitud de la Universidad ante la realidad debe ser crítica y constructiva. La Universidad, si bien debe formar profesionales para este mundo, no pude concebirse a si misma en base al seguidismo del mercado. No puede hacer lo que el mercado le pide, formar los profesionales que le reclama el mercado sin detenerse a hacer una crítica del estado de cosas que reproduce injusticia y desigualdad por todas partes. Una desigualdad promovida y esparcida por el mercado en el que suelen ganar los mismos siempre y en el que los perdedores, ya se sabe, son también los de siempre. Por eso la Universidad debe ser crítica lúcidamente de todos los poderes, los poderes políticos, económicos y religiosos, para que su acción sea libre y capaz de transformar desde las causas y formar profesionales capaces de transformar la realidad.

El objetivo último de la actividad universitaria es el cambio de las estructuras. Es decir que no trabajamos con la fuerza de las palabras en la cultura, críticamente, para transformar personas solamente. Buscamos, por cierto, transformar conciencias desde una mirada más humana y más cristiana; pero también la Universidad debe tener en su horizonte último la intención de transformar la sociedad desde sus estructuras para que haya de verdad más y mejor educación, acceso a la salud para los pobres, acceso a la justicia para todos y en particular para los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Concluyendo 

Volviendo al comienzo: También a nosotros, como a Ignacio de Loyola, la realidad nos habla. Y también podemos nosotros escuchar en ella el susurro de Dios ¿Qué nos dice Dios desde la realidad hoy?, ¿Qué preguntas resuenan hoy para repensar nuestros planes de estudio, nuestros temas de investigación, nuestra proyección social?, ¿Qué pensará Dios de nuestros planes de estudios, de nuestros graduados, de nuestros proyectos de investigación?, ¿Qué pensará Dios de nosotros?

Bibliografía consultada Universidad Católica de Córdoba


Carta del Padre General Adolfo Nicolás SJ. por la conmemoración del 200º aniversario de la Restauación se la Sociedad de Jesús.





Quiénes somos 

Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)



Queridos hermanos y amigos en el Señor, 

Hace casi dos años, el 1 de enero de 2012, les escribí a todos los Superiores Mayores, pidiéndoles que comenzar a prepararse para la conmemoración en 2014 del segundo centenario de la restauración de la Compañía de Jesús. Con esta carta, quiero invitar a todos los jesuitas, todos nuestros colaboradores, cada comunidad, trabajo apostólico, Región y la Provincia de la Compañía para conmemorar el 200 º aniversario de la Restauración de la Sociedad en 2014 con gratitud humilde y sincera al Señor, con el deseo de aprender de nuestra historia, y como una ocasión para la renovación espiritual y apostólica.

2014 será un año importante para el estudio de nuestra historia como sociedad. En muchas partes del mundo, los estudios académicos, publicaciones, reuniones y conferencias académicas se han planificado con el fin de promover un mayor conocimiento y comprensión de la compleja realidad de la represión y de la Restauración de la sociedad: los hechos, las causas, los protagonistas importantes, y las consecuencias. Estoy muy agradecido por todo el trabajo que se ha hecho, y espero que este importante trabajo de investigación histórica y estudio continúe incluso después de 2014. Como todos sabemos, la memoria y la identidad están profundamente vinculados: aquel que olvida su pasado no se sabe quién es. Cuanto mejor nos acordamos de nuestra historia y más profundamente la entendemos, mejor vamos a entendernos a nosotros mismos y nuestra identidad como cuerpo apostólico en la Iglesia.

Al mismo tiempo, os pido que durante 2014 el estudio histórico se profundice con la oración, la reflexión y el discernimiento personal y comunitario. Creo que el mejor modo de entrar espiritualmente en este especial año el 200 º aniversario de la Bula Papal Sollicitudo omnium Ecclesiarum, emitida por el Papa Pío VII el 7 de agosto 1814 – es la búsqueda de la gracia propuesta por San Ignacio en la contemplatio ad amorem: a pedir al Señor "Un conocimiento interno de tanto bien recibido, por lo que el reconocimiento de esto con gratitud, que puede amar y servir a su divina majestad en todo" (EE 23). En otras palabras, no queremos nuestra atención se centre exclusivamente en el pasado. Deseamos comprender y apreciar mejor nuestro pasado para que podamos avanzar hacia el futuro con "renovado fervor y celo" (CG 35, Decreto 1) para nuestra vida y misión hoy.

Permítanme proponer algunos temas posibles para la oración, la reflexión y el discernimiento para el próximo año.

1. La fidelidad creativa: ¿Qué significa para nosotros hoy que la Sociedad, que fuera del imperio ruso perdió todo durante la represión, fue capaz de comenzar de nuevo sin ningún tipo de recurso? Además, ¿qué podemos aprender de los intentos de la Sociedad restaurada para ser fieles a la herencia ignaciana en circunstancias muy cambiadas? 

 2. El amor por nuestro Instituto: De acuerdo con una importante carta titulada En el Amor de nuestra sociedad y de nuestro Instituto (1830), escrito por una de las figuras más significativas de la Sociedad restaurada, el p. General Jan Roothaan, la tentación de algunos miembros de la nueva Sociedad restablecida era amarla, podríamos decir, de una manera externa o superficial: valorar la riqueza de tener muchas instituciones, el honor de ser estimado por los demás, el orgullo de ser poderoso e influyente de nuevo. En cambio, el p. Roothaan buscaba promover el amor por la realidad interna de la sociedad: su Instituto, su espíritu y sus valores, su forma de proceder arraigada en los Ejercicios Espirituales. ¿Cuál es el significado para nosotros hoy en día de este llamado a centrarse sobre todo en el conocimiento y el amor de nuestro Instituto?

3. Compañerismo fraternal: Otra figura importante en este periodo fue San José Pignatelli, que, durante los difíciles tiempos de la expulsión y la falta de vivienda, unió, fortaleció y animó a sus hermanos. Incluso durante la represión, mantuvo la comunicación, la amistad y esperanza entre los ex compañeros. ¿Qué significa el testimonio de aquellos que se preocupan por sus hermanos en un momento de crisis nos dice hoy, que son llamados por la CG 35 para vivir "comunidad en misión"? 

 4. Misión universal: una de las marcas de la Compañía restaurada era un espíritu misionero extraordinario. Por el generalato del p. Roothaan, de los 5.209 miembros de la Sociedad, el 19% trabajaba fuera de las provincias; entraron muchas provincias de Asia, África, América y Australia tienen su origen en esta época de la Sociedad de la restauración. ¿Cuál podría ser el significado de este fuerte sentido de la misión universal de la recién restablecida para nosotros hoy? 

 5. La fe en la Providencia: Nuestros antepasados en la sociedad vivió momentos difíciles: la represión, la existencia precaria de la Sociedad en el imperio ruso, el reconocimiento localizado de la Sociedad hasta su restauración universal en 1814, los inicios frágiles y difíciles de la restaurada Sociedad. ¿Qué podemos aprender de la paciencia, la fortaleza, la fe y la confianza en la providencia de Dios y la presencia del Espíritu en la Iglesia de nuestros hermanos durante este período tumultuoso?

Deseo hacer hincapié una vez más lo que pedí en mi carta anterior sobre el año 2014, nuestra conmemoración de la Restauración – que comienza oficialmente el 3 de enero, solemnidad de la Santísima Nombre de Jesús, y termina el 27 de septiembre, el aniversario de la confirmación de la Compañía en 1540 – debe evitar la complacencia o el orgullo. Sin embargo, incluso con medios sencillos y modestos, espero que todas las comunidades, las regiones y las provincias de la Compañía se esforzarán para conmemorar este aniversario de una forma memorable y significativo a nivel personal y comunitario

Al mirar a este hito en nuestra historia como sociedad, vamos a dar gracias a Dios humildemente que nuestra mínima Compañía continúa existiendo hoy: que en la sociedad, seguimos encontrando un camino a Dios en las espiritualidad de San Ignacio, que seguimos creciendo con el apoyo y el desafío de nuestros hermanos de la comunidad, para que nosotros todavía experimentemos el privilegio y la alegría de servir a la Iglesia y al mundo, especialmente a los más necesitados, a través de nuestros ministerios. Ruego que nuestra conmemoración agradecidos de este 200 º aniversario del restablecimiento de la Sociedad puede ser bendecido con una apropiación más profunda de nuestra forma de vida y un compromiso más creativo, generoso y gozoso a dar la vida en el servicio a la mayor gloria de Dios.

Sinceramente en el Señor,


Oficina del Prior General para del Reino de España. Orden Caballeros de Su Santidad el Papa "San Ignacio de Loyola. En el Octavario por la Unión de los Cristianos; oración de S.E. el Cab Dr. Don Juan Carlos Novo y Sañudo.





Quiénes somos 
Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)


Queridos amigos En el Octavario por la Unión de los Cristianos pedimos porque los hermanos que estamos separados, podamos reunirnos alrededor del Señor. Con humildad pero firmes en cuestiones de fe y moral, buscando aquello que nos une. Dios nos ha dejado la libertad de actuar, pero también el mensaje y el ejemplo; por eso fomentar la unidad, es demostrar que la riqueza de la Iglesia también está en la aceptación de la diversidad y la identidad de los diferentes cultos del cristianismo. 

Dios permite en esa libertad que nos da, que seamos instrumentos de la unidad y nos invita a esforzarnos en ello sin caer en radicalismos fundamentalistas. Por eso hermanos y hermanas, os pido que durante esta semana participéis en vuestra parroquia y que en vuestras oraciones diarias roguéis por la unidad. Me he sentido inclinado a escribir esta oración que comparto con todos para que unidos roguemos al Señor por que todos sus hijos se unan en una sola fe y un solo bautismo.

Señor Dios nuestro, creador del cielo y la tierra, te ruego escuches la suplica de este tu humilde siervo, para que atendiendo a ella, te dignes en mostrar a todos los que se profesan y llaman Cristianos, el camino hacia tu Iglesia Universal. 

Te ruego Señor que el Espíritu Santo derrame su gracia sobre ellos, conduciéndoles por la senda de la verdad, para que unidos en una sola fe y un solo bautismo podamos compartir la gloria de tu reino. Te ruego Señor, que abras sus corazones para que sean capaces de extender sus manos y aceptar el paternal abrazo del Santo Padre de Roma y que todos unidos oremos por sus intenciones. 

Todo esto te pido Señor, por amor de Jesucristo y de la Santísima Virgen de Argeme. Amen



SALUDO PASCUAL DEL PROVINCIAL DE LA PROVINCIA ARGENTINO-URUGUAYA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS (SU PRIMER CARTA COMO PROVINCIAL).





Quiénes somos 

Los Caballeros de la Orden, soldados de Dios, somos jesuitas laicos, somos hombres y mujeres de frontera, dispuestos a estar en aquellos lugares donde hay situaciones de injusticia, donde otros no pueden o no quieren estar, donde se puede tener un efecto multiplicador en bien de la misión. Hombres preparados para responder a las necesidades de nuestro mundo, solidarizándonos con las víctimas de esta historia y así acompañar a Jesús rumbo a la cruz. Somos Compañeros de Jesús, amigos para la misión, y estamos al servicio de la Mayor Gloria de Dios.


Orden Caballeros del Papa en América
Los Jesuitas conquistaron Sud América para la Iglesia de Roma 
(dijo Lord Maculay)


Queridos amigos: Esta es mi primera carta como Provincial y quiero desearles unas muy felices Pascuas de Resurrección.

En este tiempo hemos vivido la renuncia del Papa Benedicto XVI a quien, retomando palabras de nuestro P. General, “nos sentimos profundamente agradecidos por la confianza y la inspiración… que nos ha dispensado a lo largo de sus años de Pontificado” (Carta a toda la Compañía en ocasión de la renuncia del Papa Benedicto XVI).

Si grande fue el impacto de la renuncia de Benedicto, mayor fue el que causó el nombramiento de Francisco que no sólo no es europeo, ni alguien relativamente desconocido, sino que es argentino y jesuita. La sorpresa dio paso a la multiplicidad de sentimientos que genera el conocimiento cercano y sus primeros gestos abrieron un horizonte de esperanza y alegría para toda la Iglesia. Como no podía ser de otra manera, la Compañía de Jesús renovó su disponibilidad. Tras la elección, el P. General manifestó:

“Todos los jesuitas acompañamos con la oración a este hermano nuestro y le agradecemos su generosidad para aceptar la responsabilidad de guiar la Iglesia en un momento crucial. El nombre de "Francisco" con que desde ahora le conocemos, nos evoca su espíritu evangélico de cercanía a los pobres, su identificación con el pueblo sencillo y su compromiso con la renovación de la Iglesia. Desde el primer momento en que se ha presentado ante pueblo de Dios ha dado testimonio de modo visible de su sencillez, su humildad, su experiencia pastoral y su profundidad espiritual.

"Es rasgo distintivo de nuestra Compañía ser un grupo de compañeros (...) unido con el Romano Pontífice con un vínculo especial de amor y servicio" (NC 2, n. 2). Por ello, compartimos la alegría de toda la Iglesia al tiempo que deseamos renovar nuestra disponibilidad para ser enviados a la viña del Señor, conforme al espíritu de nuestro voto especial de obediencia, que tan particularmente nos une con el Santo Padre (CG 35, D.1, 17)”.

Es un signo y motivo de alegría con el que nos identificamos todos y deseamos también lo mejor para él. Para la Compañía de Jesús que un hijo suyo, un hijo de Ignacio, haya sido nombrado Papa es también un motivo de orgullo, aunque claramente con su nombre Francisco está trascendiendo las fronteras de cualquier congregación religiosa y está queriendo ser universal, de toda la Iglesia.

S.S. Francisco ha dado muestras de ser un hombre austero, dedicado, de gobierno. Esto es un motivo para dar gracias a Dios y renovar la esperanza en que estas cualidades redundarán en un bien para toda la Iglesia.

Quiero invitarlos también a unirnos en la plegaria por él ya que eso nos pidió en un gesto de reverencia y sencillez el día de su nombramiento. Pidamos a Dios que lo bendiga y lo cuide y que con él cuide a todo el Pueblo de Dios.

En los últimos tiempos, los jesuitas, veníamos sintiendo la presencia del Señor a través de su gracia por varios sucesos que comparto con ustedes. Comenzamos el año con nuestro encuentro de Provincia donde un considerable número de nosotros compartió y reflexionó sobre el don de la Fe; también allí hizo sus últimos votos el H. José Molina S.J.

Recientemente han ingresado al Noviciado siete jóvenes (Agustín Borba, Ricardo Cazzaniga, Matías Hardoy, Manuel Martínez, Emanuel Muruaga, Pablo Sánchez y Marcos Stach) que han querido responder a la invitación del Señor en esta Compañía

También hicieron sus votos de bienio seis compañeros (Oscar Freites, Ignacio Puiggari, Fabio Solti, Santiago Suárez, Emanuel Vega y Álvaro Vidueiro). Les encomiendo la oración por su perseverancia y generosa entrega.

Con alegría los invitamos a compartir la Ordenación sacerdotal de Eduardo Alonso (6 de abril a las 10 hs. en la Iglesia del Salvador – Buenos Aires) y de Santiago García Pintos y Germán Lechini (15 de junio a las 17 hs. en la Parroquia Sagrado Corazón – Montevideo).

El P. Andrés Aguerre S.J. asumió como mi nuevo Socio y Secretario.

En medio de esta alegría pascual les envío un caluroso saludo, los encomiendo en mis oraciones y me encomiendo a las de ustedes. 

Alejandro Tilve, SJ